¿ESTOY LEJOS DE DIOS?

¿ESTOY LEJOS DE DIOS?

Una de las preguntas que siempre rondan en nuestra mente es ¿Dios está conmigo? Aunque no decimos en voz alta siempre está ahí.

En ocasiones, cuando nos va mal en la vida o las cosas no salen como esperamos pensamos que Dios nos abandonó a nuestra suerte o simplemente no está con nosotros.

Algunos van incluso unos pasos más allá y piensan que Dios lo está castigando por algo malo que hicieron.

Para responder esta interrogante lo mejor es consultar una fuente confiable, para eso vamos a leer

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

SANTIAGO 4:8

Este pasaje tiene varias partes muy interesantes y la primera es acérquense a Dios y Él se acercará a ustedes. Esto nos señala que estamos lejos de Dios y que nosotros tenemos que tomar la iniciativa de acercarnos a Él y, en respuesta a nuestro acercamiento vamos a encontrarnos con el Padre.

¿Por qué debemos acercarnos primero?

Es muy importante aclarar que Dios hizo todo lo que estuvo a su alcance para establecer una relación Padre e hijo con nosotros, incluso envió a Jesús para pagar nuestra culpa en la cruz.

Dios ya tomó la iniciativa de relacionarse contigo y conmigo, ahora Él está esperando que nosotros tomemos la iniciativa de ir hacía Él. Dios siempre está dispuesto, pero somos nosotros, los seres humanos que no siempre queremos estar con Él.

¿Cómo debo acercarme a Dios?

La respuesta es muy simple, debemos acercarnos de corazón. Eso quiere decir de forma sincera. Dios nos recibirá con los brazos abiertos incluso sabiendo y entendiendo que no somos perfectos.

Para iniciar una relación con alguien primero tiene que haber un acercamiento. Dios quiere relacionarse contigo y conmigo. Esto no tiene que ver con la religión, sino una relación basada en la sinceridad.

¿Por qué dice que debo purificar mi corazón? ¿De qué se trata?

Vamos a leer este mismo texto en una versión más sencilla.

Hay dos cosas que a Dios no le agradan.

  1. Que por un lado digamos que le queremos buscar, pero por otro lado sigamos haciendo cosas malas. Eso es más bien como fingir. Cuando nos acercamos a Dios tiene que ser de corazón y vamos a estar seguros que Él se acerca a nosotros.
  2. Que estemos enamorados de las cosas mundanas que no nos edifican, como por ejemplo el materialismo, el chisme, las músicas groseras, las malicias y la superficialidad y muchas otras cosas. Incluso hay personas que se acercan a Dios solo por las bendiciones.

¿Qué beneficio tengo cuando me acerco a Dios?

Cada persona que se acerca a Dios de todo corazón va a ser adoptado como hijo. Los que somos padres sabemos lo que eso significa. Siempre estamos preocupados para que a nuestros hijos no le falte nada como, por ejemplo; educación, el pan de cada día, cariño, protección y si está en nuestra posibilidad hasta le compramos algún premio.

Dios es por lejos mejor Padre que nosotros, pero eso cada uno debe experimentar y la única forma es acercándonos a Él de todo corazón.

Esa es una decisión que cada uno debe tomar y cuanto antes mejor.

ORACION:

Querido Dios, ahora entiendo que en realidad querés que tengamos una relación Padre e hijo/a. También entiendo que siempre estás dispuesto a acercarte a mí, pero estás esperando que yo dé el primer paso. En este momento, quiero conocerte y tener una relación estrecha contigo. Te pido que te acerques a mi, así como yo me acerco a ti. Amén.

Publicaciones Similares

  • CRISTIANOS IMPERFECTOS

    ¿Cuántas veces escuchaste la frase “NADIE ES PERFECTO”? Pues, esa es una gran verdad, porque todos los que nos acercamos al trono de la gracia del Señor Jesucristo venimos rotos, manchados, quebrados, con la reputación hecha pedazos y casi siempre con una economía en quiebra. La idea de este blog es que encuentres un lugar…

  • ¿Cuál fue mi error?

    Hay dos momentos en los cuales nos formulamos esta pregunta. Primero. Cuando estamos en medio de una tormenta, en medio de una situación de caos donde vemos que el mundo se nos viene encima y no vemos solución al problema que nos está aplastando sin piedad. Segundo. Cuando estamos en un momento de tranquilidad, con…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho − nueve =